Sheinbaum espera nueva llamada con Trump sobre aranceles

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó su intención de sostener una nueva conversación telefónica con su par de EEUU, Donald Trump, para alcanzar un acuerdo antes del plazo límite y evitar la imposición de aranceles unilaterales, derivados de las preocupaciones del mandatario sobre la seguridad fronteriza.
"Necesitamos llegar ya a un acuerdo (…) Estaría, si es necesario, buscando otra llamada por teléfono con el presidente Trump, lo que haga falta", dijo la jefa de Estado a periodistas.
Las negociaciones bilaterales avanzan con miras al 4 de marzo, fecha establecida por EEUU para evaluar las medidas adoptadas por México y Canadá en materia de control migratorio y tráfico de drogas.
De no cumplirse con las exigencias de Washington, Trump ha amenazado con imponer aranceles a las exportaciones mexicanas.
El titular de Economía, Marcelo Ebrard, se reunió con el secretario de Comercio de EEUU, Howard Lutnick, en busca de acuerdos y las negociaciones continuarán esta semana, dijo la mandataria.
Funcionarios de Economía y Hacienda permanecen en Washington en el marco de las tratativas con las autoridades estadounidenses hacia la próxima revisión del tratado comercial de Norteamérica prevista para 2026, aceleradas por las amenazas arancelarias de Trump.
"Nosotros establecemos que hay que priorizar la relación y el acuerdo comercial con EEUU y pedimos que priorice su acuerdo comercial con México y con Canadá", dijo la jefa del Ejecutivo.
Uno de los argumentos del presidente republicano para aplicar nuevos aranceles es el déficit comercial que EEUU mantiene con México; este tema ha sido abordado en dos conversaciones telefónicas entre Trump y Sheinbaum, en las que acordaron el plazo de un mes para evaluar las acciones de control en la frontera.
Trump incluyó a México y Canadá entre los países que deberán pagar aranceles a sus exportaciones de acero y aluminio.
En respuesta a las exigencias de seguridad fronteriza, México ha desplegado 10 mil efectivos de la Guardia Nacional a lo largo de los casi 3 mil 200 kilómetros de frontera con EEUU, con el objetivo de contener el flujo migratorio y combatir el tráfico de drogas, especialmente el del fentanilo.