Irán denuncia trabas logísticas mientras rescata un empate en su debut mundialista
La participación de Irán en la Copa del Mundo ha estado marcada por una serie de complicaciones logísticas y administrativas que han generado inconformidad dentro de la selección. Tras su debut en el torneo, integrantes del Team Melli denunciaron decisiones de último momento que afectaron su planificación, recuperación y preparación para los próximos compromisos, situación que ha incrementado la tensión en el entorno del combinado asiático.
El técnico Amir Ghalenoei expresó su molestia luego de que el equipo fuera obligado a abandonar Estados Unidos apenas unas horas después de concluir su encuentro ante Nueva Zelanda para regresar a su centro de concentración en Tijuana. El estratega señaló que la selección no tuvo tiempo suficiente para recuperarse físicamente y aseguró que varias decisiones relacionadas con sus traslados han sido tomadas sin recibir explicaciones claras, calificando a Irán como uno de los equipos más afectados por la organización del certamen.
A las quejas por los desplazamientos se suman problemas relacionados con la documentación migratoria. De acuerdo con reportes de la prensa iraní, el delantero Mehdi Torabi quedó imposibilitado temporalmente para regresar a territorio estadounidense después de que expirara el visado con el que ingresó al país. La Federación Iraní ya trabaja para obtener un nuevo permiso, mientras que otros integrantes de la delegación también habrían enfrentado obstáculos para conseguir sus documentos de viaje.
Las críticas también alcanzaron a la FIFA. El atacante Mehdi Taremi calificó la situación como un "desastre logístico" y lamentó la falta de apoyo que, a su juicio, ha recibido la selección durante el torneo. El futbolista aseguró que los constantes inconvenientes han generado estrés entre los jugadores, quienes buscan concentrarse únicamente en el aspecto deportivo pese a las dificultades que han acompañado su participación mundialista.
En medio de este complicado panorama, Irán logró rescatar un valioso empate de 2-2 frente a Nueva Zelanda en su presentación dentro del Grupo G. El conjunto oceánico tomó ventaja apenas al minuto siete gracias a Elijah Just, pero los iraníes reaccionaron antes del descanso con una anotación de Ramin Rezaeian que devolvió la igualdad al marcador.
Durante la segunda mitad, Nueva Zelanda volvió a adelantarse con el segundo tanto de Just; sin embargo, la respuesta iraní no tardó en llegar. Mohammad Mohebi marcó de cabeza el 2-2 definitivo al minuto 64, resultado con el que el equipo persa sumó su primer punto en el torneo y dejó en claro que, pese a las dificultades extradeportivas que enfrenta, mantiene intactas sus aspiraciones de competir por un lugar en la siguiente ronda.