CIDH alerta crisis de reclutamiento infantil invisible en México

Niños y niñas reclutados desde los 13 años por crimen organizado; urge tipificar delito autónomo y proteger a víctimas, señala Comisión Interamericana

CIDH alerta crisis de reclutamiento infantil invisible en México

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) lanzó un llamado urgente a los Estados del hemisferio para prevenir el reclutamiento de niñas, niños y adolescentes por parte del crimen organizado, en un contexto donde la magnitud real del problema podría estar subestimada debido al subregistro, el miedo a represalias y el control territorial que ejercen estos grupos.  La advertencia coincide con el Día de la Niñez y Adolescencia de las Américas y busca visibilizar una crisis que, aunque silenciada, crece día con día en países como México. “Las víctimas suelen ser captadas entre los 13 y 15 años, pero en ocasiones ocurre a edades aún más tempranas”, advirtió la CIDH. 

Inicialmente, los niños y adolescentes son forzados a realizar tareas de vigilancia, mensajería o transporte de bienes ilícitos, pero la escalada criminal los lleva, en muchos casos, a actividades de alto riesgo como extorsión, explotación sexual, tráfico de drogas e incluso sicariato.  Aunque la pobreza y la exclusión social son factores determinantes, la CIDH ha identificado una nueva y alarmante vía de captación: las redes sociales, los videojuegos y las plataformas digitales.  En TikTok y Facebook, integrantes de grupos criminales mantienen conversaciones directas con menores, utilizando foros públicos y mensajería privada para persuadirlos con falsas promesas de empleo y una vida mejor.  Las niñas, además, enfrentan una doble vulnerabilidad, expuestas a violencia de género, explotación sexual y trata. 

En México, la situación es crítica. Diversas organizaciones han documentado que entre 145 mil y 250 mil niñas, niños y adolescentes están en riesgo de ser cooptados por la delincuencia, principalmente en estados como Veracruz, Michoacán, Ciudad de México, Puebla, Chiapas, Estado de México y Jalisco.  En 2024, entre 388 y mil 84 adolescentes fueron privados de la libertad por delitos vinculados a la delincuencia organizada, lo que representa un aumento del 20.6% respecto al año anterior.  A pesar de esta emergencia, México acumula 14 años sin tipificar el reclutamiento forzado de menores como delito autónomo, incumpliendo las recomendaciones emitidas por la ONU desde 2011.  El vacío legal no solo invisibiliza a las víctimas, sino que las convierte en victimarios ante la ley, al ser procesadas como infractores. 

La CIDH insiste en que el fenómeno exige un abordaje integral que fortalezca los sistemas de protección: procuradurías, escuelas, salud mental y programas comunitarios.  También advierte sobre el lenguaje: etiquetas como “narcomenor” o “sicario adolescente” estigmatizan y ocultan la condición de víctima.  Las organizaciones civiles exigen al gobierno de Claudia Sheinbaum, que cuenta con mayoría en el Congreso, cumplir con las recomendaciones internacionales y aprobar una ley federal que tipifique el delito y garantice programas de prevención, desvinculación y reparación integral del daño.  Mientras tanto, el reclutamiento de la niñez sigue siendo una herida abierta que, ante la mirada global, exige justicia y protección, no indiferencia.